Festival de Coreógrafos entregó reconocimientos ayer en la clausura

  • Catalina Zeledón y William Retana declarados mejores intérpretes
  • Camilo Regueyra y Josué Campos propuestos para residencia artística en México

 

El Teatro Nacional despidió a sala llena y con mucha emoción la XXXIV edición del Festival de Coreógrafos Graciela Moreno con homenajes y reconocimientos a las mejores coreografías e intérpretes.

En lugares alternativos como los jardines del teatro, el Foyer o los vestíbulos, bailarines dieron vida a presentaciones de danza en micro espacios, gracias al aporte de Certamen La Semilla, iniciativa coordinada por Pablo Caravaca. Estas disruptivas y asombrosas coreografías iban desde los 3 hasta los 9 minutos, deslumbrando a quienes sorprendidos admiraron el talento de los más de 13 bailarines que amenizaron antes de cada función o durante el intermedio desempeñándose en espacios de 1.5 x 1.5 metros.

La noche de este domingo, el teatro lleno disfrutó de un documental que narraba con precisión y emotividad, a través de anécdotas de alumnos y profesores de distintas generaciones entre 1953 y 2017 del Conservatorio de Castella, lo que representa esta cantera de artistas para el movimiento dancístico costarricense.

Parte fundamental del video son Rodrigo Salas y Carmen Calderón, un matrimonio que se conoció en el Castella siendo alumnos y que luego impartieron clases allí hasta que se pensionaron. Veteranos bailarines y coreógrafos como Rusalka Rodríguez, Nandayure Harley, Jorge Hernán Castro y Marta Ávila recordaron sus inicios y resaltaron la importancia de la formación artística desde temprana edad.

Maricia Herrera y Carolina Garrigues, hija y nieta del fundador, Arnoldo Herrera, compartieron también sus recuerdos acompañados de fotografías y tomas inéditas.

El documental de once minutos y las entrevistas completas serán compartidas por el Teatro Nacional a través de sus redes sociales: Facebook y YouTube.

También se recibió con un fuerte y sentido aplauso el espectáculo de 45 minutos: “Creer, Crear, Crecer” la obra homenaje al Conservatorio de Castella, bajo la dirección artística de Nandayure Harley. Se trata de una producción del Teatro Nacional que reúne y recupera la memoria histórica.

Esta creación estrenada para el Festival, integra video danza dirigida por Erick Jiménez Vindas, así como las coreografías de Jorge Hernán Castro, Carmen Calderón y Henriette Borbón. Todos los bailarines y creadores fueron alumnos y exalumnos del Castella.

La segunda mitad de la noche de clausura de este festival edición XXXIV que inició el pasado jueves 31 de agosto y presentó en cuatro fechas 15 coreografías y más de 75 artistas en el escenario fue para destacar los mejores trabajos en concurso.

Reconocimientos:

Mejor Intérprete Femenina

La Asociación Nacional de Trabajadores de la Danza (Anatradanza) eligió a Catalina Zeledón Arroyo como mejor intérprete femenina, por su desempeño en la coreografía “Quimérica”, creación conjunta entre Zeledón y Annemarie Altmann.

Mejor Intérprete Masculino

Se concedió el título de mejor intérprete masculino a un bailarín que tuvo múltiples representaciones de calidad. William Retana Alfaro participó en este festival con las coreografías: “Visiones (En el frágil hilo de la memoria)”, “Pulsión” y “ADN en Preludio y Tres Actos”. Retana además bailó un dueto de danza en micro espacio en los jardines del TNCR.

Se otorgan, además de las voluptuosas y hermosísimas esculturas de Leda Astorga, “una pasantía de tres meses de entrenamiento profesional junto al elenco de la Compañía Nacional de Danza (CND), la cual concluirá con el montaje de una coreografía para cada uno de los ganadores”, señaló Luis Piedra, presidente de Anatradanza.

Coreografías seleccionadas

El jurado internacional presente en el Festival gracias al patrocinio de Copa Airlines, ycompuesto por los mexicanos: Gabriela Medina, Ulises González y Javier Contreras, resaltó tres coreografías que participaron bajo la modalidad temática (“Memoria”) a:

·       “No. Nunca pasó” de Josué Campos, “Por ser una obra congruente, arriesgada, que maneja recursos sencillos pero no simplistas. Y porque desde una metáfora clara, explora las distintas maneras de relacionarse con la propia memoria”.

·       “Si la hubiera conocido antes, le habría declarado mi amor”, de Alejandro Rivera y José Raúl Martínez, “Por ser una obra que maneja eficazmente los vínculos entre el presentar y el representar, que contrasta inteligentemente el tiempo verbal de la memoria y el presente de la acción y porque hace un uso discreto de la emotividad”.

·       “Benjamín” de Camilo Regueyra Bonilla, “Por hacer un uso inteligente de la tecnología y de un lenguaje de movimiento directo, arraigado en las formas kinéticas cotidianas, para plantear una lectura clara con respecto a las diferentes densidades y obsesividad de la memoria.

Estas tres coreografías, al igual que sucedió en el 2016, tendrán una fase de postproducción, comentó Mimi González Hedges, directora del Festival, la cual será apoyada con recursos de producción además de contar con el apoyo de los profesionales y técnica del Teatro Nacional: tramoya, sonido, luminotecnia y todo el equipo humano altamente cualificado, para rematar en la presentación de una obra que se integrará en la programación del próximo año.

Gabriela Medina, en representación del jurado internacional resaltó: “Queremos señalar que si bien la calidad de composición, de interpretación y de creatividad es diversa, siempre disfrutamos el rigor, seriedad y belleza de la danza costarricense”.

Coreógrafos ganadores de una residencia artística en México

Aunque se había anunciado una residencia artística en el Centro de Investigación Coreográfica, en el Centro de Producción de Danza Contemporánea y en la Escuela Nacional de Danza, todas del Instituto de Bellas Artes de México (INBA), el jurado compuesto por los invitados internacionales, la comisión curatorial y la miembro del jurado nombrada por la Alianza Francesa de Costa Rica, definió un empate entre Josué Mora Campos y Camilo Regueyra Bonilla.

“En virtud de las características de lo que pensamos puede ofrecer la formación dancística en México y de cara también a los diferenciados procesos de dos creadores, ambos ricos y cargados de posibilidades, consideramos un empate entre Josué Mora y Camilo Regueyra", acotó Javier Contreras, vocero por parte del jurado.

Ambos coreógrafos están propuestos para ir a México a reforzar el proceso creativo y el crecimiento profesional a través de esta residencia de la que fueron merecedores. La residencia es posible gracias al patrocinio, además del INBA, de la Alianza Francesa y de Copa Airlines.

 

La Ministra de Cultura y Juventud, Sylvie Durán, y el Director General del Teatro Nacional, Fred Herrera, entregaron los certificados de reconocimiento.

Herrera resaltó la importancia del Festival de Coreógrafos Graciela Moreno que a través de su permanencia y constancia, visibiliza y posiciona la danza contemporánea.

“Nuestro esfuerzo se vuelca ahora a procurar que el Festival se expanda como un programa que acompañe en la labor de creación coreográfica y permita tejer conexiones cada vez más completas y provechosas”, señaló.